Primavera de 1961, Neuilly-sur-Seine. En las oficinas de Citroën, Pierre Bercot, director general de la marca Chevron, contempla perplejo una maqueta de yeso colocada frente a él. El objeto que descubre revolucionará la industria automovilística francesa , pero también provocará una de las controversias estéticas más persistentes de la historia del automóvil. Esta silueta imposible, esta línea en "Z" que desafía todas las convenciones... es obra de un genio italiano llamado Flaminio Bertoni.
Y tengo que admitir que la primera vez que vi un Ami 6, de niño, me pareció... raro. Realmente raro. Esa ventana trasera al revés... ¡Parecía que alguien había puesto el coche patas arriba!
{diapositivas}
Pero esta aparente rareza ocultaba en realidad un desafío técnico extraordinario . Flaminio Bertoni acababa de resolver la ecuación imposible que le había planteado Bercot: crear una auténtica berlina espaciosa de 4 puertas con un maletero decente, todo sobre el estrecho chasis del 2CV. En otras palabras, misión imposible.
Y, sin embargo, el genio italiano había encontrado LA solución. Al invertir esta famosa luneta trasera, ganó espacio en todas partes: más volumen en el habitáculo, un maletero finalmente utilizable e incluso inesperadas ventajas prácticas . Esta luneta invertida siempre se mantenía limpia bajo la lluvia, y las maniobras con mal tiempo se convertían en un juego de niños.
El hombre detrás de la revolución: Flaminio Bertoni
Flaminio Bertoni, nacido en 1903 en Italia, es sencillamente uno de los diseñadores más visionarios de la historia del automóvil . Cuando llegó a Citroën en la década de 1930, nadie imaginaba que revolucionaría el diseño de automóviles. Este hombre es quien diseñó el Traction Avant, el 2CV, el DS... y ahora el Ami 6.
Pero con el Ami 6, Bertoni va aún más allá. Sabe perfectamente que su diseño impactará, dividirá y dará que hablar. Y creo que, en el fondo, le resulta divertido. Porque tras este diseño revolucionario se esconde una lógica implacable.
Las instrucciones de Bercot eran claras: quería un coche mediano , a medio camino entre el rústico 2CV y el lujoso DS. Un coche para familias que buscaban algo más de comodidad que el Deuche, pero no podían permitirse un DS. ¿El problema? Citroën tenía un presupuesto ajustado y quería reutilizar la plataforma del 2CV.
Así que Bertoni se puso manos a la obra. Tomó su lápiz, sus modelos de arcilla, y empezó a pensar. ¿Cómo podría acomodar cómodamente a cuatro pasajeros en un chasis de 2CV? ¿Cómo podría crear un maletero de verdad? Y entonces surgió la genial idea: la línea "Z" .
El desafío técnico revolucionario
No sé si te das cuenta de la proeza técnica. En 1961, nadie, absolutamente nadie, había imaginado una carrocería como esta. Esta ventana trasera invertida era inédita. Y no era solo para presumir, aunque la belleza es subjetiva en el Ami 6.
No, esta solución nos permitió ahorrar espacio en todas partes . El habitáculo era espacioso, el maletero por fin era utilizable, y la guinda del pastel fue que Citroën pudo conservar la mecánica probada del 2CV, ofreciendo al mismo tiempo un auténtico confort.
Porque sí, el Ami 6 también era eso: los asientos mullidos del DS, el icónico volante de un solo radio, un acabado impecable . Distaba mucho del espartano 2CV. Bercot quería atraer a una clientela más burguesa, y era evidente.
Explora nuestra selección de más de 1500 modelos. Explora nuestras diversas categorías: coches franceses, coches extranjeros, coches deportivos y de competición, vehículos profesionales y por época.









































































































































